Comunicarse y compartir

J. Fernando García Gutiérrez.
Página profesional.
 CURSOS

III. 4.

En resumen, son elementos fundamentales para la organización de una clase comunicativa: la diferenciación, la participación, la responsabilidad personal, la selección de los objetivos de aprendizaje y la transparencia para el alumno en la confección de los materiales didácticos. Con estos principios elaboraremos actividades concretas en las siguientes áreas: actividades de reflexión sobre el proceso de aprendizaje (desarrollo de la competencia de aprendizaje); actividades de reflexión sobre la lengua como sistema formal (desarrollo de la competencia lingüística); entrenamiento en las cuatro destrezas (desarrollo de las competencias discursiva, estratégica y socíolingüística).

 Los objetivos de los alumnos son el camino de los profesores. Pero tradicionalmente, en una enseñanza con enfoque en los contenidos y objetivos, el profesor es el centro de las actividades de enseñanza-aprendizaje. La nueva perspectiva didáctica concede al alumno el papel de eje central de las consideraciones didácticas, en torno al cual se ajustan la confección de los materiales y las actividades de clase preparadas por el profesor.

 Lo importante no es el objetivo, sino el camino, y no hay uno solo, sino varios caminos de aprendizaje que pueden ser igualmente correctos. Al conceder al alumno las riendas sobre el propio aprendizaje, cabe, en consecuencia, aceptar sus conclusiones y sugerencias, e integrarlas en la programación. Es esencial que el profesor propicie un ambiente de comunicación en el aula y fomente la competencia comunicativa en la nueva lengua practicando una enseñanza centrada en el proceso de aprendizaje de los alumnos.

 La promoción de la autonomía del alumno es una de las funciones principales del profesor de idiomas. Tal promoción, para que sea eficaz y verdadera, exige que el profesor abandone la autoridad tradicional y acepte el desafío de integrar la negociación en el proceso de aprendizaje.