Comunicarse y compartir

J. Fernando García Gutiérrez.
Página profesional.
 CURSOS

IV. El trabajo con la gramática, el vocabulario y la fonética.  El horror al error.

  • El conocimiento declarativo y el conocimiento instrumental.
  • “Interlengua” e “intergramática”.
  • El conocimiento inductivo y la gramática de usos.
  • El papel del error en los procesos de aprendizaje. Prácticas alternativas de corrección.
  • El trabajo con las 4 macrodestrezas: comprensión auditiva, expresión oral, comprensión lectora y expresión escrita. Nociones básicas.

 Los especialistas llaman conocimiento instrumental al que poseen los hablantes nativos de una lengua y que consiste, entre otras cosas, en saber utilizar de forma espontánea un complejo sistema de reglas gramaticales y de redes de palabras y significados para transmitir sus mensajes e intenciones y para interpretar los que reciben. Es un conocimiento en el sentido de saber hacer determinadas cosas.

 Este conocimiento es distinto del conocimiento declarativo, gracias al cual algunos hablantes nativos son capaces de explicar algunas de esas reglas. Éste es un conocimiento en el sentido de conocer determinas cosas. Todos estamos de acuerdo en que para poder hablar una lengua necesitamos el conocimiento instrumental; el debate surge cuando se plantea la forma en que vamos a crear las condiciones para que los estudiantes alcancen ese conocimiento instrumental y, más concretamente, a las formas que debe adoptar el tratamiento didáctico de la gramática. Quizás todo el mundo aceptará que para aprender una lengua extranjera el conocimiento declarativo de la gramática es un medio para algo y no un fin en sí mismo.

 El aprendizaje de una lengua extranjera comparte algunos rasgos con el de la lengua materna, pero existen importantes diferencias. La principal semejanza consiste en la necesidad de que se presenten interlocutores que ayuden al que aprende a desarrollar procesos que los psicolingüistas describen como procesos de obtención de significado y de construcción de conocimientos. En el caso del estudiante de una segunda lengua, los interlocutores serán el profesor y los compañeros de un curso, y no se aprende por lo general, como en el caso de la lengua materna, de forma espontánea y simultánea con el desarrollo natural de los primero años de vida. El aprendiz de una segunda lengua ya ha aprendido una lengua antes y es consciente del proceso que está viviendo y sus reacciones psicológicas, expectativas, temores, etc., influyen poderosamente en el desarrollo del proceso.