Comunicarse y compartir

J. Fernando García Gutiérrez.
Página profesional.
 CURSOS

IV. 3. 

El error.

Otro aspecto, muy a menudo relacionado con la obstinación por la gramática, es el de la obsesión por el error. El procedimiento de ensayo y error es el motor de todo aprendizaje humano, los errores son inmejorables peldaños que componen la escalera del éxito en todo aprendizaje. La gramática de cualquier lengua contiene gran cantidad de reglas; los alumnos, en su contacto activo con la lengua meta, realizan continuas hipótesis sobre la forma cómo esa lengua está estructurada (intergramática), y mediante el procedimiento general del ensayo y el error, los alumnos van verificando sus hipótesis y corrigiéndolas en un proceso, en general lento y no automático. Además estas hipótesis a veces son conscientes, pero en otros muchos casos son inconscientes. A lo largo de todo el largo camino del aprendizaje se van produciendo ajustes, reajustes y replanteamientos en el sistema que el alumno va interiorizando. A estos estadios del conocimiento los especialistas los Ilaman "interlengua" e "intergramática".

 Además, este aprendizaje de la gramática no es lineal y acumulativo, sino global e integrado, tiene más que ver con el crecimiento de un jardín que con el de una casa. La conversión del conocimiento declarativo en instrumental exige su tiempo, y requiere el uso en la comunicación efectiva (con atención al significado y menos a la forma), por lo que en el uso espontáneo de la lengua para la comunicación volverán a aparecer errores. La presencia de tales errores no se produce, curiosamente, en ejercicios de utilización consciente y reflexiva, esto significa que el alumno aún no ha interiorizado la regla y sólo se corregirá mediante la creación de ocasiones de uso espontáneo de los fenómenos que presentan dificultad. Mediante la utilización en contextos significativos es como mejor entenderán los alumnos el valor de muchas de las reglas gramaticales de las que los proveamos.

 En general son los propios alumnos los que, en sus esfuerzos por apropiarse del nuevo sistema lingüístico correspondiente a la lengua que aprenden, descubren puntos y zonas oscuras, difíciles de entender y de aplicar. Este descubrimiento, realizado con ocasión del encuentro de dificultades en la comunicación, es el que activa el aprendizaje y puede hacer verdaderamente fértil el trabajo con la gramática. Recordemos que para procurar alcanzar ese 90 % de aprendizaje que provee la experimentación propia existe la propuesta de la pedagogía mediante investigación y descubrimiento, sin duda la más efectiva.

 Entre las causas que dan lugar a los errores se suelen citar:

  • "Interferencias" de la lengua materna del estudiante o de otra lengua extranjera estudiada previamente; (no olvidar que este conocimiento previo es más positivo que negativo);
  • una generalización de las reglas de la lengua meta;
  • una concentración mayor en otras áreas de la comunicación (por ejemplo, buscando palabras, hablando sobre tópicos "complicados", etc.);
  • falta de interés, cansancio o falta de atención;
  • dominio parcial de las estructuras lingüísticas.

 Otra causa frecuente de error es el estrés asociado al hecho de hablar una lengua extranjera de forma imperfecta, y a la posibilidad de sentirse ridículo o rechazado por el grupo; esto nos lleva a tener muchas dudas y vacilaciones, y a cometer errores en el momento de hablar.

 Sin embargo, nadie puede pretender aprender un idioma extranjero sin cometer errores. De los errores se aprende.