Comunicarse y compartir

J. Fernando García Gutiérrez.
Página profesional.
 CURSOS

VI. Programación de actividades y tareas para la enseñanza comunicativa.

Tipología de programaciones.

Diseño curricular básico.

Elementos básicos de unidades didácticas.

Principios para la programación de actividades.

La sensibilidad para detectar actividades comunicativas.

El enfoque de la enseñanza comunicativa mediante tareas.

La pragmática y los procesos de comunicación.

 
A la hora de organizar un programa hay que tener en cuenta los siguientes aspectos:

1.- El análisis de las necesidades.

   ¿Quiénes son los estudiantes?

   ¿Cuáles son sus expectativas y necesidades?

   ¿Qué estilo de aprendizaje prefieren?

   ¿Cuáles son las limitaciones de tiempo, recursos, etc.?

   ¿Qué tipo de valoraciones posteriores se habrán de hacer?

 2.- El diseño del programa.

   Diagnóstico de las necesidades

   Formulación de los objetivos

   Selección de los contenidos.

   Organización del contenido.

   Selección de las actividades de aprendizaje

   Organización de las actividades de aprendizaje.

   Determinación de los elementos de evaluación.

 Los tipos de programas más frecuentes hoy día en el campo de la enseñanza de lenguas extranjeras son:

     Estructural: organizado fundamentalmente en torno a la gramática y los modelos de estructuras sintácticas.

   Funcional, nocional, o más frecuentemente la combinación de ambos: organizado en torno a funciones comunicativas como identificar, informar, relatar etc. y a categorías conceptuales o nociones como ubicación, cantidad, duración, etc.

     Temático: se organiza alrededor de temas, como la ropa, la comida, la salud; etc.

   Situacional: que se organiza alrededor de situaciones y todo lo asociado con ellas, como ir de compras, al banco, al supermercado, etc.

     De destrezas: organizado en torno a las destrezas, como leer para obtener información, deducir reglas gramaticales, escuchar para obtener información específica, etc.

  Basado en tareas o actividades: que se organiza alrededor de actividades, como seguir instrucciones, dibujar un mapa, etc.

 Hay que tener en cuenta que son posibles múltiples variantes de estos tipos o, más frecuentemente, una combinación de varios de ellos.

 El contenido de las unidades didácticas se puede estructurar en cuatro grandes campos:

   Sistema formal: abarca todo lo relativo a la estructura del idioma: gramática, vocabulario, ortografía, pronunciación, etc. Para su organización y desarrollo debemos tomar como eje el campo de la comunicación, no sólo el del sistema formal, aunque esto no significa que este campo sea irrelevante.

   Comunicación: comprende todo lo relativo al uso que un hablante hace del idióma. Cuando hablamos no sólo insertamos palabras en frases, sino que nos servimos de las palabras y de las frases para hacer determinadas cosas, como invitar a unos amigos, o pedir perdón a alguien, o para justificarnos, etc.

    Sociocultural: para ser competentes en el uso de un idioma necesitamos familiarizarnos con la vida y cultura de la comunidad que lo habla.

   Aprender a aprender: Se espera que los alumnos que trabajen con los materiales no sólo aprendan la lengua, sino que aprendan a aprender la lengua de forma más efectiva y autónoma, para que no sólo aprendan en el aula, sino fuera de ella. Igualmente, llegado el final del programa formal, se espera que los alumnos estén capacitados para seguir perfeccionando su nueva lengua.

 Al prográmár actividades debemos tener en cuenta algunos principios para que nuestras clases no sean monótonas: 

      Variedad para que el interés y la motivación no decaigan.

      Flexibilidad para adaptarnos a cada momento y cada situación.

  Las secuencias de actividades que programemos han de ir encaminadas hacia un objetivo común.

    El objetivo particular de cada actividad ha de ser totalmente transparente. Muchos fracasos del aula se dan por una falta de transparencia en lo que se espera que el alumno realice, en los por qué y los para qué tanto como en los cómo.

      Hemos de intentar una combinación equilibrada de técnicas, actividades y materiales.