Comunicarse y compartir

J. Fernando García Gutiérrez.
Página profesional.
 CURSOS
VII. 3.

Lo que caracteriza a una tarea es que todo lo que se realiza en el transcurso de su ejecución tiene su razón de ser en algo más que la simple práctica de un componente de la actividad lingüística, se relaciona con la elaboración de un determinado producto. Las actividades de casi cualquier tipo pueden formar parte de una tarea en la medida en que constituyen pasos previos, instrumentales, necesarios para la realización de un cometido. Esas actividades pueden implicar a todos los componentes de los distintos planos en que se puede analizar la lengua: pronunciación, vocabulario, formas y estructuras gramaticales, nociones y funciones, distintos textos orales o escritos que deban entender o producir los alumnos, etc.

 Esto supone una nueva comprensión de la lengua como capacidad y como comportamiento, por lo que podríamos preguntarnos: ¿los procesos que estimulan y promueven el desarrollo de una capacidad son los mismos que los que estimulan y promueven la adquisición de nuevos conocimientos?

 Mientras que los conocimientos pueden adquirirse mediante la observación y la reflexión, las capacidades se desarrollan mediante su ejercitación. Ser capaz de hablar una nueva lengua consiste, básicamente, en relacionar el significado de unas determinadas formas y estructuras con el contexto en el que se encuentran quienes las utilizan.

 El conocimiento de la lengua nos permite descubrir el significado literal de las frases y oraciones; la capacidad de usarla nos permite entender las intenciones, de las personas que han usado esas frases. La capacidad de uso se refiere siempre a frases en contexto, tanto situacional como lingüístico (textos).

 La operatividad en este plano de significado requiere algo más que el recurso a unos conocimientos, requiere, la aplicación de unos procesos. Elementos básicos de las situaciones contextuales son las intenciones de los que participan en la comunicación, la negociación del significado (los vacíos mutuos de información), los conocimientos comunes sobre el tema, la experiencia de relación mutua, etc.

 En definitiva, en la comunicación existen unos contenidos y unos procesos. La enseñanza comunicativa de los primeros enfoques trabajaba únicamente con los contenidos necesarios para la comunicación. Si damos un paso más y trábájamos con procesos de comunicación, estaremos en la enseñanza mediante la comunicación.